Es probable que el Presidente de México Enrique Peña Nieto tenga una gran estrategia, un «as bajo la manga», aun no conocemos el programa de la desacertada reunión que tendrá con el individuo que ha manifestado públicamente y como nadie su odio hacia los Mexicanos. Para entender las repercusiones de dicha visita, hay que analizar y diferenciar, regularmente al Presidente de México le corresponde por protocolo, agendar visitas con personalidades de la política extranjera con diferentes finalidades, por lo general el objetivo es crear o reforzar relaciones diplomáticas en beneficio del País, aquí el primer término que no concuerda, si hemos visto por lo menos una de las participaciones de Donald Trump ya sea en algún debate, entrevista, programa televisivo, convención etc.; resulta más que evidente que no actúa con diplomacia, por el contrario es una persona corriente en su proceder, con un limitado nivel cultural, incoherente, intolerante y lleno de odio. Sin embargo tiene una retórica y capacidad de debate impecables, debe de ser frustrante tener una discusión con él, ya que parece tener una respuesta inmediata para todo,(con poco contenido sin coherencia, incitando a la intolerancia) pero al fin y al cabo respuestas, eso es lo que ha fascinado a la totalidad de sus seguidores, (es algo así como los seguidores de Laura Bozzo en México y el Perú), gente que se ajusta a ese comportamiento y le llenan esas palabras, gente populacha, del «ghetto».
Ahora, de aquí se desprende lo más grave, Peña Nieto y su equipo parecieran no comprender que tener una reunión con este personaje significa legitimar su candidatura, aceptar su poder político, minimizar la manera racista y ofensiva en que se expresa de nuestro país, es disculparle su prepotencia, es decirle que no existe dignidad ni orgullo nacional. He aquí la siguiente diferencia, no se trata de un candidato común, no se puede seguir el protocolo de la misma manera con una persona que nos ha ofendido, como personas, como trabajadores, como inmigrantes y como Nación.
Puedo entender que mediante el dialogo se pueda llegar a acuerdos, se puedan solucionar problemas, se logre establecer relaciones de paz, pero, ¿es enserio? ¿dialogo con Donald Trump? ¿Espera el presidente alguna clase de respeto de parte de esta persona? ¿que se retracte? ¿que se disculpe?
«No será fácil, salvo que Peña Nieto maneje la reunión con extraordinaria destreza, recuperar la dignidad.» -Luis Prados
Si fuera el caso, los hechos debieron darse al revés – primero te disculpas, y luego te invito a mi país, (y quien sabe), no que al contrario -primero me pisoteas y después te invito a que me pisotees en mi propia casa»
https://www.youtube.com/watch?v=W4xMdBrnu-M