SER ESPOSA DE UN MÚSICO

Quién esté decidido a emprender el viaje de acompañar a un músico debería de saber que no es nada fácil.

Pues debe estar consciente que para ellos lo primero y último es la música, con la excusa que tu estas presente en todo el transcurso.
No hay que culparlos, esta en su esencia ser así. Y no es que no te ame, probablemente los músicos son los que más aman, pero su forma de expresarlo es diferente.

Es tolerar y aprender amar todas sus pasiones, pasiones que refleja en el centro comercial o en el cine cuando ponen su canción favorita y comienza a lo que él llama “sentirla” mientras cierra los ojos y hace como que toca un instrumento musical. Al principio te preguntaste qué pasaba, pero te has acostumbrado a ello. La magia es disfrutar con él, no de la misma manera, sino disfrutar ver como lo disfruta. Emocionarte con su emoción.

Que al mencionar la palabra “solfeo” no pienses en surfear en la playa. Que al escuchar otra banda, se ría porque “ese wey” se equivocó en las “pisadas”, pero tu sigas escuchando la canción sin ninguna variación.

Es aprenderte y aunque ya te cansaron todas sus canciones de tanto escucharlas, aún las puedas disfrutar en la ducha, cerrando los ojos e imaginando que siempre te está cantando a ti.

No son los músicos una especie aparte, pero desde luego ofrecen una vida con bastantes peculiaridades

Intensos, caprichosos, atormentados, pasionales… Simplemente complicados. Ser esposa de un músico es estar cerca de la felicidad y las lágrimas, de la dedicación, paciencia, goce y de amor. – Fer Ruiz Rojas

Pero todo lo anterior es la parte ideal, lo romántico; y como toda historia tiene sus dos caras, cualquiera pensaría que tienes fiesta todo el tiempo, serenatas cada fin de semana, pero la realidad es que las serenatas ya no son para ti, ser la esposa de un músico es también dormir sola, pasar sola todas las festividades, comunicarte mayormente por teléfono y mensajes, esperar toda una semana para tener un momento especial, y que en el ultimo momento «caiga un jale» y te quedes sola otra ves. Esperarlo hasta altas horas por que quieres ver su sonrisa, escuchar su voz, conversar sobre lo que paso en tu día, y que el lo único que quiera es dormir. Nunca seremos una familia tradicional, y compartiremos solo lo que su trabajo nos permita. Y si a eso le agregamos alcohol …es difícil.

Es de valorar el esfuerzo de un músico, sus desvelos, descuido en su alimentación, cansancio, su talento y sensibilidad. Y es de valorar la mujer que este dispuesta a acompañarlo, alentarlo a seguir creciendo, y esperar paciente por esos pequeños momentos en los que toca estar juntos.

Cuando se entiende lo que implica, existe amor, consideración y respeto, puede ser la mejor de las historias de amor jamas escrita.

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